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Érase una vez una persona a un móvil pegada

Nuevas tecnologías

¿Cuántas veces le dedicas al teléfono móvil al día? ¿Podemos disfrutar de un tiempo de calidad sin tener a este pequeño aparatito enfrente de nosotras?

Érase una vez una persona a un móvil pegada

¿Qué hora es? Miras el móvil y…“¡Oh, tengo un Whatsapp!”, “voy a ver qué hay de nuevo en Instagram”, “oh, todavia no he visto el vídeo que pasaron ayer por el grupo”. Estos son unos pocos ejemplos de pensamientos que te vienen a la cabeza cuando enciendes la pantalla del móvil y, en general, después de hacer lo que se te ha ocurrido hacer, sigues sin saber qué hora es… Todos somos conscientes de lo útiles que son estos pequeños aparatos y mucho que simplifican nuestras vidas en muchos aspectos. Pero, ¿qué hay de este pequeño ataque al corazón que sientes cuando notas que no tienes el móvil en el bolsillo?... algo no va bien cuando tu estabilidad depende de algo tan pequeño. 

  • ¿Quién no deja automáticamente el móvil encima de la mesa cuando se sienta? siempre cerca por si suena. ¿Cúal es la distancia máxima que suele haber entre tu mano y tu móvil cuando estás fuera de casa?
  • En cuanto hay una pausa en la conversación, te das cuenta de que casi sin darte cuenta el teléfono está en tus manos. A alguien le suena el móvil (una llamada o un mensaje) y automáticamente tu coges el tuyo. 
  • ¿Qué es lo primero que haces al despertarte? apagar la alarma del móvil y...mirar el email, Instagram o Whatsapp? y…¿qué es lo último que haces antes de dormir? mirar twitter o facebook y contestar unos pocos mensajes de whatsapp. 
  • Son las cinco de la tarde y solo te queda un 30% de batería. Entre Spotify, Youtube y Whatsapp, o tienes una powerback, o empiezas a pensar en sitios donde lo podrias cargar.
  • No puedes estar sin él, comer sin mirar una pantalla es ya cosa del pasado… ni siquiera puedes ir al baño sin saber que vas a estar entretenido a cada minuto.
  • Aunque no vibre o suene, muchas veces piensas que lo ha hecho y constantemente verificas si tienes algún mensaje.
  • Has quedado y llegas tarde, pero si de repente te escriben sientes que tienes que contestar, aunque eso signifique llegar más tarde todavía.
  • “Voy a ver algo rápido y tomarme un descansito”, - y cuando consigues despegar la mirada de la pantalla te das cuenta de que se te ha pasado la mañana.

¿Quién no se identifica con alguna de estas situaciones? 

Es probable que no consideres esto un problema, pero la realidad, es que nuestros moviles tienen un gran poder sobre nuestras vidas. 

Estas son algunas de las sugerencias que os ofrecemos para intentar reducir el consumo:

  • Muchas de las cosas pueden esperar y no es de vital importancia saber que hay una nueva publicación o que te acaba de llegar un email, sobre todo si estás con tu grupo de amigos pasando un buen momento. 
  • Estando en casa, puede ser una buena idea tener un sitio para el móvil y dejarlo allí, no hace falta que te acompañe a todas partes. Esto puede ser particularmente interesante para las personas que viven con niños y que saben que un buen ejemplo hace mucha huella. 
  • Seguro que puedes pensar por lo menos 5 actividades que puedes disfrutar sin móvil: cambia tu foco de atención.
  • Posiblemente, algunas personas tienen menos autocontrol, para esto esta genial el modo avión que lo desconecta todo y así evitas tentaciones.   
  • También podemos usar la propia tecnología para ayudarnos un poco, utilizando aplicaciones que monitorizan el uso del móvil (para ser un poco más conscientes de cuánto tiempo miramos la pantalla al dia) o aplicaciones que restringen el uso (bloqueando el móvil durante ciertas horas).
  • Y por último, como con la comida, podemos hacer un plan detox, teniendo el móvil apagado durante una día, dos días o, si alguien se atreve, tres días enteros.

Lo más importante es intentar reducir el tiempo que le dedicamos al móvil e intentar invertirlo en otras actividades que nos resulten divertidas, interesantes y aprovechables. Lo primero es no tenerlo tan a la vista.

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